Tentativa zen depois do café
Minhas tentativas de procurar epifanias somente me conduziriam a no máximo um projeto literário.
Há tanto delírio no imaginário com seus ditos e desditos e malditos que intuiria então no meio da escuridão aquela coisa, sabe, que é estranhamente familiar e tão rara. Um caminho bizarro no zen.
Mas hoje eu ainda diria, somente hoje, que algo aconteceu.
Foi aquele senhor no metrô que veio até mim e que através de uma luz tão inequívoca e espalhada naquele vagão, homem de um espírito vasto e não-religioso, me perguntou se eu sabia o que era o amor.
Ou então aquele outro cara que nervosamente dentro do carro recusou a ousadia que lhe propus de dar-me uma carona de 200 metros, se tanto, “para que algo diferente se desse no mundo hoje”.
A garota também dentro de seu carrinho e que deu um lindo sorriso quando lhe imitei o bocão que ela fizera..
Tudo isso já foi.
Tudo isso vai continuar indo.
Epifanicamente.
Palavra de que gosto e que escolhi agora.
E seria somente literatura, nem um pouco a mais e nem a menos do que uma folha caindo da figueira no instante em que você passou por ela.
Por que? Porque voce passou por ela e isso é tudo. Voce também folha.
Por isso o que sempre soou a mim estranhamente familiar hoje retorna renovado e ampliado.
Por isso hoje acordei sorrindo mas ainda dormia.
Sabotei minha intenção de acordar cedo e nem o soube! Mas o sorriso! Como somos malandros, lembro do sorriso!
É como se dissesse a mim mesmo que ao final de tudo estamos dentro desse imenso berço num sono de milênios.
E aí depois do café deu-se por conseqüência ilógica a minha tentativa zen:
Tentatica zen depois do café
- Quando surgiram todas as coisas acima, abaixo e ao redor de tudo?
- Quando o lago ficou turvo.
- Por que isso aconteceu?
- O lago nunca existiu.
“Se nada existe, podemos muito bem dar uma longa gargalhada.”
A Miséria Planejada
"Hoy, la historia de esa transición se rescribe en las calles. No hay un claro "antes" y "después" de la dictadura. En vez, el proyecto de la dictadura emerge como un proceso: los generales prepararon al paciente, después Menem llevó a cabo "la cirugía".
La junta hizo más que hacer desaparecer a los organizadores sindicales que podrían haber luchado contra los despidos masivos y los socialistas que quizá se hubieran rehusado a poner en práctica el más reciente plan de austeridad del FMI. El gran logro de la guerra sucia fue la cultura del miedo y del individualismo, la cual se afincó en barrios como La Tablada, donde Gustavo Benedetto creció.
Los generales comprendieron que su verdadero obstáculo hacia un control social completo no eran los rebeldes izquierdistas, sino la presencia de comunidades con lazos fuertes y la sociedad civil. Razón por la cual emprendieron la misión de "desaparecer" la esfera pública. En el primer día del golpe de 1976, los militares prohibieron todos los "espectáculos públicos", desde carnavales, pasando por el teatro, hasta las carreras de caballos. Las plazas públicas estaban estrictamente reservadas para los shows de fuerza militar y la única experiencia social permitida era el futbol. Al mismo tiempo, los militares lanzaron una campaña para convertir a toda la población en informante: los periódicos estatales estaban repletos de anuncios que recordaban a los ciudadanos que era su deber civil reportar a cualquiera que pareciera que estuviera haciendo algo "subversivo". Y cuando la población se retrajo a sus hogares, el proyecto económico de la dictadura pudo ser continuado y profundizado por los sucesivos gobiernos civiles sin siquiera tener que recurrir a una engorrosa represión -al menos hasta hace poco?-.
En los setenta, cuando las Madres de la Plaza de Mayo comenzaron a buscar a sus seres queridos desaparecidos, era común que estas valientes mujeres dijeran que sus hijos eran inocentes, que cuando se los llevaron "no estaban haciendo nada". Hoy, las Madres encabezan manifestaciones contra el FMI, hablan sobre el "terrorismo económico", y declaran con orgullo que sus hijos sí estaban haciendo algo cuando fueron secuestrados -eran activistas políticos que trataban de salvar al país de la miseria planeada y planificada que comenzó bajo la dictadura y que sólo se ha profundizado bajo la democracia."
(Naomi Klein, 2003)